
La Asociación del Fútbol Argentino anunció la suspensión de la actividad oficial en todas las categorías del fútbol argentino entre el 5 y el 8 de marzo, por lo que no se disputaría la fecha 9 del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol. La decisión fue tomada por los clubes de Primera División durante una reunión del Comité Ejecutivo y se prevé que el Ascenso también adhiera a la medida.
El paro surge como respuesta a las denuncias del organismo recaudador Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que investiga presuntas irregularidades vinculadas a la retención indebida de aportes y al destino de más de 19.300 millones de pesos entre 2024 y 2025.
Según trascendió, los dirigentes de Primera División iniciaron gestiones con las demás categorías para unificar el reclamo y suspender toda la actividad futbolística durante esas jornadas, lo que paralizaría tanto la Primera como el Ascenso.

Comunicado y postura de la AFA
En un comunicado oficial, la AFA respondió a la decisión judicial que citó a declarar a sus autoridades en el marco de la causa. La entidad sostuvo que no existe deuda exigible relacionada con los montos denunciados y aseguró que los pagos fueron realizados voluntariamente antes de su vencimiento.
Además, explicó que ese argumento ya fue presentado ante el tribunal interviniente y que el expediente se encuentra actualmente a la espera de resolución por parte de la Cámara de Apelaciones. La conducción del fútbol argentino cuestionó la actuación de ARCA al considerar que intenta convertir obligaciones aún no vencidas en un supuesto delito penal tributario, lo que calificó como contrario a la normativa vigente.
Impacto en el calendario
Durante la reunión del Comité Ejecutivo, los dirigentes resolvieron por unanimidad solicitar la suspensión de la fecha 9 del torneo, programada originalmente entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo. La medida fue presentada como un gesto institucional de respaldo a las autoridades involucradas y de rechazo a la denuncia.
De concretarse, la decisión implicará una modificación significativa del calendario del fútbol argentino, con reprogramaciones que podrían extender la competencia y afectar la planificación de los clubes en todas las divisiones.
El conflicto judicial y económico ahora trasciende los tribunales y repercute directamente en la organización deportiva, generando incertidumbre entre jugadores, instituciones y millones de hinchas en todo el país.










