
El cierre del 2025 dejó a River Plate en una situación tan inesperada como incómoda: tras múltiples oportunidades perdidas para asegurar su clasificación internacional, el Millonario depende exclusivamente de Boca Juniors para disputar la Copa Libertadores 2026.
El equipo dirigido por Martín Demichelis quedó eliminado del Torneo Clausura, el plantel ya fue licenciado hasta el 20 de diciembre y el club atraviesa un cierre de año marcado por la incertidumbre. La única opción que le queda es ingresar al Repechaje (Fase 2) de la Libertadores, y esa posibilidad solo se habilitará si el clásico rival sale campeón del Clausura.
El triunfo de Boca que complicó a River
La victoria de Boca 1-0 ante Argentinos Juniors en La Bombonera dejó al Xeneize como el único capaz de liberar el cupo que River necesita. Para que eso suceda, Boca deberá eliminar a Racing o Tigre en semifinales, y luego superar en la final a Estudiantes o al ganador de Barracas–Gimnasia.
Un camino que genera incomodidad en Núñez: para sostener su racha de 11 participaciones consecutivas en la Copa Libertadores, River debe esperar que su máximo rival levante el trofeo.
Oportunidades perdidas: cómo River llegó a este escenario
River inició el tramo final del año con varias chances para clasificar a la Libertadores 2026, pero cada una se fue frustrando:
- Rosario Central fue eliminado por Estudiantes y no liberó cupo.
- El propio River dejó pasar su última oportunidad directa al perder con Racing en el Cilindro.
- Lanús, campeón vigente de la Sudamericana, fue eliminado por Tigre, cerrando otra vía posible.
- Este domingo, la caída de Argentinos Juniors terminó de clausurar el escenario deseado por el Millonario.
Así, quedó una sola alternativa: Boca campeón = River en la Libertadores. Cualquier otro resultado enviará al Millonario a la Copa Sudamericana, un destino que el club buscó evitar durante todo el año.
Debate interno y dilema entre los hinchas
La situación generó una fuerte discusión puertas adentro del club. El exjugador y referente Leonardo Astrada expresó que preferiría jugar la Sudamericana antes que ver festejar a Boca, una postura que muchos hinchas comparten.
El dilema es claro:
- Si Boca sale campeón, River clasifica a la Libertadores… pero ve celebrar a su eterno rival.
- Si Boca no sale campeón, River queda afuera de la Libertadores y rompe su larga racha internacional.
Para un año deportivo que terminó marcado por la frustración, este es el cierre más incómodo posible.










