
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este viernes luego de que Israel lanzara ataques a gran escala contra Teherán, capital de Irán, en lo que las autoridades israelíes describieron como una “nueva fase” del conflicto entre ambos países.
Los bombardeos se registraron en el séptimo día de enfrentamientos directos entre Israel e Irán, en un escenario que ya involucra a distintos actores regionales y potencias internacionales.
De acuerdo con medios iraníes, fuertes explosiones se escucharon durante la madrugada en distintos barrios de Teherán, mientras que el ejército israelí confirmó que también atacó posiciones en territorio libanés.

Bombardeos sobre objetivos estratégicos en Teherán
Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), en la última ofensiva fueron bombardeados cerca de 40 objetivos estratégicos en la capital iraní.
Las autoridades israelíes indicaron que los ataques apuntaron a infraestructura militar vinculada al aparato defensivo iraní y remarcaron que las operaciones continuarán hasta cumplir los objetivos fijados por el gobierno.
“Estamos decididos a seguir hasta lograr nuestros objetivos”, señalaron fuentes militares israelíes tras la nueva serie de bombardeos.
Las explosiones registradas en diferentes sectores de Teherán generaron una fuerte tensión en toda la región, mientras se mantiene el intercambio de ataques entre ambos países.
Ataques en Líbano y advertencias a Hezbollah
En paralelo a la ofensiva contra Irán, Israel también atacó posiciones en el Líbano, particularmente en los suburbios del sur de Beirut y en el valle de Beqaa, al este del país.
Según medios libaneses, los bombardeos se produjeron un día después de que el ejército israelí emitiera advertencias de evacuación para varias localidades ante la posibilidad de ataques contra posiciones vinculadas al grupo armado Hezbollah.
Hasta el momento no se confirmaron oficialmente víctimas, aunque Israel indicó que más de 500 objetivos en territorio libanés fueron atacados desde que Hezbollah se sumó al conflicto.
Entre los blancos señalados por las FDI se encuentran comandantes del grupo armado, lanzacohetes, centros de mando y depósitos de armamento.
Estados Unidos intensifica su intervención
En medio de la escalada militar, Estados Unidos también incrementó su participación en el conflicto.
El jefe del Comando Central estadounidense, Brad Cooper, aseguró que fuerzas norteamericanas atacaron un buque iraní que operaba como “portaaviones de drones”.
Según explicó, la embarcación —descrita como del tamaño de un portaaviones de la Segunda Guerra Mundial— habría quedado en llamas tras el ataque.
Además, desde Washington informaron que ya fueron alcanzados cerca de 2000 objetivos en Irán, mientras el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, advirtió que la ofensiva militar se encuentra apenas en su etapa inicial.
“Estamos solo al comienzo de los combates”, sostuvo el funcionario.

Irán advierte que la guerra podría prolongarse
Desde Teherán, las autoridades iraníes respondieron con advertencias sobre una posible prolongación del conflicto armado.
La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que el país está preparado para sostener una guerra prolongada y que utilizará nuevas armas estratégicas en futuras operaciones militares.
El portavoz del cuerpo militar, el general Ali Mohammad Naeini, afirmó que las ofensivas realizadas hasta ahora solo han utilizado “una fracción” del poder militar iraní.
Las declaraciones fueron difundidas por la televisión estatal Press TV en medio del creciente clima de tensión regional.
Lanzamiento de misiles y alerta en Israel
Mientras tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron el lanzamiento de nuevos misiles balísticos desde territorio iraní.
Según las autoridades militares, el ataque se produjo tras una pausa de aproximadamente 11 horas en los intercambios de fuego entre ambos países.
Ante esta situación, Israel activó sistemas de alerta y defensa aérea, y se espera la activación de sirenas en distintas zonas del centro del país ante la posible caída de proyectiles.
El conflicto continúa escalando y genera preocupación internacional ante el riesgo de una guerra regional de mayor magnitud en Medio Oriente.









