
La ciudad de San Cristóbal permanece en estado de shock tras el crimen ocurrido este lunes en la Escuela Normal, donde un adolescente de 15 años asesinó a tiros a un compañero de 13 dentro del establecimiento educativo. Con el correr de las horas comenzaron a conocerse estremecedores testimonios de alumnos, docentes y padres que describen el pánico vivido durante el ataque.
Según el relato de un estudiante difundido por el diario La Nación, el agresor habría escondido el arma en un estuche de guitarra. “Salió del baño, gritó ‘sorpresa’ y empezó a los tiros”, contó el joven, quien agregó que los disparos comenzaron durante el acto de izamiento de la bandera, antes del inicio de las clases.
De acuerdo con ese mismo testimonio, el atacante habría manifestado previamente su intención de agredir a otros compañeros. “Supuestamente primero quería matar a los amigos, y como no estaban, empezó a tirar a la bartola”, relató el estudiante, que recordó haber corrido mientras escuchaba “silbar los perdigones”.

El dramático relato de los docentes
Una docente de la institución, en declaraciones a Radio Mitre, explicó que en un primer momento pensaron que los disparos eran petardos. “Estábamos en la sala de profesores cuando se empezaron a escuchar estruendos. Una compañera salió al patio y volvió gritando: ‘Hay un chico disparando’”, recordó.
La maestra detalló que los docentes y alumnos se tiraron al piso y bloquearon la puerta con una mesa al advertir que el agresor podía dirigirse hacia ese sector. En medio del caos, decidieron evacuar a los estudiantes hacia la plaza cercana, donde los padres comenzaron a retirarlos.
“Cuando salí vi a un niño tirado a la salida del baño, inmóvil. Me acerqué y advertí que no tenía signos vitales”, relató conmovida. Según explicó, dos preceptores lograron reducir al agresor y quitarle el arma hasta la llegada de la policía.
El estado de salud de los heridos
El director del hospital local, el doctor Armando Borsini, confirmó que dos alumnos ingresaron con heridas de perdigones, aunque fuera de peligro. Uno presentaba impactos en la región frontal y el tórax, por lo que fue sometido a estudios de mayor complejidad, mientras que el segundo tenía lesiones en un brazo y una herida leve en el tórax.
Además, varios estudiantes fueron atendidos por cortes y golpes provocados al intentar escapar del establecimiento en medio del pánico. “Muchos chicos saltaron por las ventanas y rompieron vidrios para salir”, explicó el profesional.
Un video clave para la investigación
En paralelo, en las últimas horas se difundió un breve video que muestra al adolescente agresor dentro del aula, minutos antes del ataque. En las imágenes se lo observa sentado con la cabeza apoyada en el banco, hasta que otro alumno le patea la silla y lo despierta. El material fue incorporado a la causa judicial para reconstruir la secuencia de los hechos y determinar el contexto previo al ataque.
Conmoción y duelo en la comunidad
El crimen generó una profunda conmoción en la comunidad educativa y en toda la provincia de Santa Fe, donde autoridades y familias intentan comprender cómo un estudiante logró ingresar armado al colegio y desencadenar una tragedia de estas características.
La investigación judicial avanza para determinar las responsabilidades, el origen del arma y las posibles motivaciones del atacante, quien, según trascendió, habría manifestado al momento de su detención que quería “matar a toda la escuela”.
El hecho reavivó el debate sobre la seguridad en los establecimientos educativos, los protocolos de prevención y la necesidad de reforzar los mecanismos de contención y detección temprana de situaciones de violencia entre adolescentes.









