
La comunidad educativa de San Cristóbal atraviesa momentos de profundo dolor y conmoción tras el ataque armado ocurrido en la escuela Escuela Mariano Moreno, donde un alumno disparó contra sus compañeros y provocó la muerte de un adolescente de 13 años.
En medio de la tragedia, la rápida intervención del portero del establecimiento, Fabio Barreto, permitió reducir al agresor y evitar que la situación fuera aún más grave.
El momento del ataque
Según relató Barreto, el hecho ocurrió alrededor de las 7.15, cuando los estudiantes se preparaban para el izamiento de la bandera al inicio de la jornada escolar. En un primer momento, creyó que las detonaciones correspondían a ruidos aislados.
“Escuché dos explosiones pensando que por ahí habían tirado un cohete o reventado un globo. Después veo a los chicos salir corriendo, gritando, y cuando me asomo a la puerta estaba el chico armado, disparando”, recordó.
La intervención que evitó más víctimas
Ante la escena, el portero decidió actuar de inmediato. “La reacción fue encararlo y reducirlo para sacarle el arma, para que no siga haciendo desastre, porque apuntaba y tiraba a lo que sea”, expresó en declaraciones televisivas.
Durante el forcejeo, el agresor llegó a apuntarle, aunque no disparó. Barreto logró inmovilizarlo, lo puso boca abajo y lo trasladó hasta la zona de preceptoría, donde permaneció hasta la llegada de la policía.
Cómo se habría preparado el ataque
De acuerdo con el testimonio del trabajador, el adolescente habría armado el arma dentro de las instalaciones del colegio. “Armó la escopeta dentro del baño y disparó ahí. Se ve que le disparó al primero que cruzó”, indicó.
El portero detalló que el arma utilizada era una escopeta de doble caño y sostuvo que el atacante demostraba conocimiento en su manipulación, ya que cargaba y apuntaba con rapidez.
El estado del agresor y el hallazgo de la víctima
Tras ser reducido, el joven se mostraba desorientado y no dimensionaba la gravedad de lo sucedido. “No sabía lo que hizo. Ni siquiera sabía que había matado a un nene”, relató Barreto sobre la actitud del alumno.
Minutos después, el trabajador advirtió la presencia de la víctima fatal, identificada como Ian Cabrera, quien yacía inconsciente en el patio interno del establecimiento.
Además del adolescente fallecido, otros dos estudiantes resultaron heridos por perdigones y permanecían internados bajo observación médica.
Conmoción y repercusiones en la comunidad
El violento episodio generó una fuerte repercusión en toda la provincia de Santa Fe, reavivando el debate sobre la seguridad en las escuelas y los protocolos de actuación ante situaciones de violencia armada.
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer cómo el menor consiguió el arma y qué motivó el ataque, la comunidad educativa de San Cristóbal permanece en duelo y acompañando a la familia de la víctima en medio de una de las tragedias escolares más impactantes de los últimos años en la región.









