
River Plate consiguió una contundente victoria frente a Blooming y selló su clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana en una noche que tuvo tensión, silbidos y finalmente festejos en el estadio Monumental.
El conjunto dirigido por Eduardo Coudet dominó desde el comienzo, aunque durante gran parte del primer tiempo le costó traducir el control del juego en goles. La falta de efectividad y la resistencia defensiva del equipo boliviano generaron impaciencia entre los hinchas millonarios.
A los 10 minutos de juego, River tuvo la primera gran oportunidad para abrir el marcador luego de un penal sancionado por el árbitro Roberto Bruno Pérez Gutierrez tras una infracción sobre Tomás Galván. Sin embargo, Maxi Salas desperdició la chance al estrellar su remate contra el palo.
Pese al penal fallado, el equipo argentino continuó atacando y mantuvo el dominio territorial. Salas volvió a exigir al arquero Gustavo Almada con un cabezazo peligroso, aunque Blooming logró sostener el empate gracias a un planteo defensivo ordenado y compacto.
Un primer tiempo con dominio de River y silbidos en el Monumental
Con el correr de los minutos, Blooming se refugió cerca de su arco y comenzó a dificultar la circulación ofensiva de River. El conjunto local monopolizó la posesión de la pelota, pero perdió claridad en los últimos metros y dejó crecer la ansiedad en las tribunas.
Sobre el cierre de la etapa inicial, los hinchas hicieron sentir su descontento por el empate parcial ante un rival considerado inferior en la previa. Los jugadores se retiraron al vestuario bajo algunos silbidos, aunque el panorama cambió completamente en el segundo tiempo.
River salió decidido a acelerar el ritmo y encontró rápidamente los espacios que no había podido generar durante la primera mitad.
River liquidó el partido en el complemento
Uno de los futbolistas más destacados fue Lucas Martínez Quarta, que se proyectó constantemente al ataque y terminó siendo clave para destrabar el encuentro. A los 11 minutos del segundo tiempo, el defensor asistió a Maxi Salas, quien definió de derecha y marcó el 1-0 para desatar el alivio en el Monumental.
El gol golpeó anímicamente a Blooming y River aprovechó el momento para ampliar la ventaja. A los 22 minutos, el árbitro sancionó un nuevo penal tras una infracción sobre Joaquín Freitas dentro del área.
La jugada fue revisada por el VAR, aunque finalmente la decisión fue confirmada. Fausto Vera se hizo cargo de la ejecución y convirtió el 2-0 con un remate preciso, anotando además su primer gol con la camiseta millonaria.

Los juveniles cerraron una noche ideal para River
La goleada se completó con un verdadero golazo de Lucas Silva, una de las grandes promesas surgidas de las inferiores del club. El juvenil sacó un potente derechazo desde afuera del área y estampó el 3-0 definitivo que despertó la ovación de todo el estadio.
El tanto significó además el primer gol de Silva en Primera División y consolidó la apuesta de River por los futbolistas formados en el club. De hecho, el equipo terminó el encuentro con once jugadores surgidos de las divisiones inferiores, uno de los aspectos más destacados de la noche.
Con esta victoria, River avanzó a los octavos de final de la Copa Sudamericana y recuperó confianza de cara a la segunda parte de la temporada, mostrando una mejora futbolística en el complemento y una fuerte presencia de juveniles en el plantel profesional.
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