Petróleo
Iluistrativa

Los principales mercados financieros del mundo iniciaron la semana con fuertes caídas, en medio de la creciente tensión por la guerra en Medio Oriente tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. La escalada bélica generó incertidumbre global, impulsó el precio del petróleo y provocó una marcada búsqueda de activos de refugio como el oro y el dólar.

Antes de la apertura de la rueda bursátil en Nueva York, los futuros de los principales índices de Wall Street registraban pérdidas significativas: el S&P 500 caía 1,08%, el Dow Jones 1,12% y el Nasdaq 1,46%. En Europa, el Euro Stoxx retrocedía 2%, mientras que el DAX alemán y el CAC francés también operaban con fuertes bajas. En Asia predominó el mismo clima negativo, con descensos en Hong Kong y Japón.

La reacción de los inversores se produjo tras el anuncio de ataques aéreos en distintos puntos de Irán, que derivaron en represalias de Teherán contra posiciones vinculadas a aliados occidentales en la región. La incertidumbre sobre la duración y alcance del conflicto alimenta el temor a un impacto económico global.

Petróleo en alza por riesgo energético

El precio del crudo se disparó ante la posibilidad de que Irán intente bloquear el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. El barril de Brent subía alrededor de 8%, mientras que el WTI estadounidense superaba los 72 dólares.

Analistas advierten que un incremento sostenido del petróleo podría presionar la inflación mundial y encarecer combustibles, electricidad y transporte, afectando especialmente a las economías dependientes de importaciones energéticas.

Oro y dólar, refugios ante la incertidumbre

En paralelo, los inversores se volcaron a activos considerados seguros. El oro registró una suba cercana al 3%, mientras que la plata también avanzó con fuerza. El dólar estadounidense se fortaleció frente a las principales monedas internacionales, impulsado por la aversión al riesgo y el encarecimiento de la energía.

Especialistas señalan que la evolución de los mercados dependerá de la duración del conflicto y de posibles interrupciones en el suministro energético global. Si la crisis se prolonga, podría profundizarse la volatilidad financiera y el impacto sobre la economía mundial.

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