
El precio del petróleo superó los 110 dólares por barril y generó una fuerte conmoción en los mercados globales en medio de la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. La tensión geopolítica elevó los temores a una posible interrupción del suministro energético desde Medio Oriente, una de las regiones clave para el abastecimiento mundial.
La suba del crudo se produjo ante el creciente riesgo para el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes del comercio energético global. Por este corredor marítimo transita cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo.
La reacción de los mercados financieros internacionales fue inmediata. Este lunes, varias bolsas asiáticas registraron fuertes caídas ante el encarecimiento del petróleo y la posibilidad de un impacto negativo en la economía global.

Entre los retrocesos más pronunciados se destacó la Bolsa de Seúl, que perdió más del 8%. También se registraron caídas superiores al 7% en el índice de Tokio y superiores al 5% en el mercado de Taipéi. A estas bajas se sumaron descensos en las plazas de Hong Kong, Shanghái, Sídney, Singapur, Manila y Wellington.
El crudo alcanza su nivel más alto en años
En las primeras operaciones de la jornada, los futuros del crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) llegaron a subir más del 30% y alcanzaron los 118,21 dólares por barril, su valor más alto desde julio de 2022. El contrato ya había registrado un incremento del 12% el viernes y acumula una suba cercana al 36% durante la última semana.
El petróleo Brent, referencia internacional del mercado energético, también mostró fuertes avances. El barril trepó 27,54% hasta los 118,22 dólares, luego de haber registrado una suba cercana al 28% durante la semana anterior.
El repunte del crudo se produce en un contexto de crecientes preocupaciones por el impacto del conflicto militar en la producción y el transporte de petróleo en el Golfo Pérsico.

El estrecho de Ormuz, foco de la preocupación
Los temores de los inversores se concentran especialmente en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica que conecta el Golfo Pérsico con los principales mercados energéticos del planeta.
Según la firma de análisis energético Rystad Energy, cerca de 15 millones de barriles diarios atraviesan este corredor marítimo, lo que lo convierte en uno de los puntos más sensibles para el comercio global de hidrocarburos.
Desde el inicio de la ofensiva militar el 28 de febrero, numerosos petroleros comenzaron a evitar la zona ante el riesgo de ataques con misiles o drones. En los últimos días, varios buques resultaron alcanzados, lo que llevó a muchas compañías navieras a suspender temporalmente el tránsito por el área.
Como consecuencia de esta situación, países productores como Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos comenzaron a reducir su producción ante las dificultades para exportar el crudo y el rápido llenado de sus depósitos de almacenamiento.
Impacto en la economía mundial
El encarecimiento del petróleo genera preocupación entre economistas y autoridades financieras, ya que podría traducirse en mayores costos energéticos, inflación más alta y una desaceleración del crecimiento económico global.
“La economía mundial sigue dependiendo del flujo concentrado de petróleo y gas natural desde Medio Oriente a través del estrecho de Ormuz”, advirtió Bruce Kasman, economista jefe de JPMorgan.
El especialista estimó que, en el corto plazo, el precio del crudo podría acercarse a los 120 dólares por barril antes de moderarse si la tensión geopolítica disminuye.
Sin embargo, advirtió que si el conflicto militar se prolonga y no se alcanza una solución política clara, el Brent podría seguir subiendo durante los próximos meses, con efectos negativos sobre la actividad económica global.

La postura del gobierno estadounidense
En medio de la volatilidad del mercado energético, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia al aumento del precio del petróleo y sostuvo que se trata de un “pequeño precio a pagar” frente al objetivo de eliminar la amenaza nuclear iraní.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que el encarecimiento del crudo es un costo menor para garantizar la seguridad de Estados Unidos y del mundo, y aseguró que los precios podrían caer una vez que se neutralice el programa nuclear iraní.
Por su parte, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, indicó que el gobierno trabaja junto a compañías navieras para restablecer el tránsito de petroleros en el Golfo Pérsico.
“No creo que pase mucho tiempo antes de que veamos una reanudación más regular del tráfico de barcos a través del estrecho de Ormuz”, señaló el funcionario en una entrevista televisiva.
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