Dolor en la Policía de Entre Ríos. Foto: Elochodigital
Dolor en la Policía de Entre Ríos. Foto: Elochodigital

Un nuevo hecho conmociona a la Policía de Entre Ríos. En la noche del lunes, la cabo primero Eloísa Holotte, de 35 años, murió tras recibir un disparo con su arma reglamentaria mientras se encontraba dentro de su vehículo, un Ford Fiesta, frente a la sede de la División 911, en la esquina de Francisco Ramírez y Gualeguaychú, ciudad de Paraná.

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Según confirmaron fuentes policiales a Elochodigital, el hecho ocurrió mientras Holotte realizaba un trámite vinculado a una licencia médica. La funcionaria permanecía dentro de su automóvil particular cuando se escuchó la detonación. Aunque las circunstancias están bajo investigación, se presume un caso de autodeterminación.

Grave incidente en la División 911. Foto: Elochodigital
Grave incidente en la División 911. Foto: Elochodigital

La muerte fue confirmada poco después de las 21.30 horas. El Ministerio Público Fiscal ordenó la autopsia correspondiente para esclarecer el hecho.

¿Qué se sabe hasta el momento?

El comunicado oficial de la Policía de Entre Ríos detalló que Holotte se presentó en la sede para entregar documentación relacionada con su estado de salud. Mientras estaba en su vehículo, se produjo el disparo que acabó con su vida.

Grave incidente en la División 911. Foto: Elochodigital
Grave incidente en la División 911. Foto: Elochodigital

Fuentes de la investigación indicaron que la funcionaria estaba tramitando una licencia por salud mental, lo que abre nuevamente el debate sobre la atención y contención psicológica que reciben los agentes policiales.

Una tragedia que reabre una herida institucional

El fallecimiento de Holotte generó conmoción dentro de la fuerza y entre sus allegados, pero también reavivó una problemática estructural: la salud mental de los efectivos policiales.

Grave incidente en la División 911. Foto: Elochodigital
Grave incidente en la División 911. Foto: Elochodigital

En lo que va del 2025, ya se contabilizan al menos cinco suicidios de agentes de la Policía de Entre Ríos: María Núñez, Natalia Ruiz Moreno, Nicolás Gervasoni, Víctor Taborda y Agustín Monzón, todos en distintas localidades de la provincia.

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Según cifras oficiales, hasta mayo se habían registrado 111 suicidios en Entre Ríos, el doble del promedio nacional. Esta realidad llevó a la implementación de campañas como “Decilo. Hablemos de suicidio” y la difusión de la línea gratuita 135, orientada a la prevención y asistencia.

Dolor, denuncias y reclamos en redes sociales

La noticia del fallecimiento de la cabo Holotte generó una ola de mensajes de despedida, dolor y críticas en redes sociales. Compañeros, amigos y ciudadanos expresaron su pesar, al tiempo que cuestionaron duramente el funcionamiento del sistema de salud policial.

Eloísa Holotte.
Eloísa Holotte.

“Qué tristeza Dios mío. Mi más sentido pésame a toda su familia”, escribió Florencia, excompañera de colegio.
“¿Cuántos policías más deben morir para que se tomen medidas reales?”, se preguntó Carmen en X (ex Twitter).
“La junta médica policial está formada por gente sin especialidad psiquiátrica, un desastre anti humano”, denunció Lucrecia.

Algunos usuarios alertaron sobre un patrón preocupante. “Ya van seis policías en lo que va del año. Algo está pasando y nadie hace nada”, señaló Delia. Otros apuntaron a una crisis provincial más profunda: “En Entre Ríos se duplica la media nacional de suicidios. Hay algo más grande detrás de esto”, expresó José.

Policía de Entre Ríos
Policía de Entre Ríos

Un adiós lleno de afecto y reclamos

La figura de Eloísa Holotte no solo fue recordada por su rol como agente policial, sino también por su calidez humana.

“Me quedo con todo lo lindo que compartimos. Siempre admiré lo laburadora que fuiste, siempre pensando en progresar”, escribió su amiga Jazmín.
“Una compañera compinche de esas que ya no hay”, recordó María.
“Dios, ¿qué está pasando con nuestra policía?”, se preguntó Ana, conmovida.

El caso se convirtió así en un símbolo del reclamo urgente por mejores condiciones de salud mental, salariales y de contención para quienes integran las fuerzas de seguridad en Entre Ríos.