El Hospital San Roque
El Hospital San Roque
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Los cuatro profesionales que integraban el servicio de otorrinolaringología del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná presentaron sus renuncias en medio de un conflicto con las autoridades sanitarias por la implementación de un sistema de control horario. La situación generó preocupación por la continuidad de la atención especializada para pacientes pediátricos de toda la provincia.

Según publicó la Agencia de Periodismo de Entre Ríos (APF), las renuncias ingresaron formalmente por mesa de entradas el martes 27 de octubre. Una semana antes, uno de los integrantes del equipo había comunicado su decisión de dejar el servicio. Posteriormente, los otros tres profesionales, incluido el jefe del área, también formalizaron sus salidas.

El conflicto se habría originado por el malestar de los especialistas frente a los mecanismos de registro de asistencia, que consideraron una forma de “persecución administrativa”. Los médicos cuestionaron que el sistema no contemplara las particularidades de una especialidad que requiere disponibilidad permanente para responder a urgencias.

El conflicto por el control horario de los médicos

El mecanismo implementado desde el área de Salud exige que los profesionales registren sus horarios de ingreso y salida. Sin embargo, los otorrinolaringólogos señalaron que sus tareas no se limitaban a una jornada laboral convencional.

Entre sus responsabilidades se encontraban la atención de pacientes internados, las interconsultas con otros servicios, los consultorios externos y la respuesta a urgencias quirúrgicas que podían presentarse durante la madrugada, los fines de semana o fuera del horario habitual.

Además, el área mantenía cobertura de guardias durante los 365 días del año. Por ese motivo, los especialistas entendían que medir su actividad exclusivamente mediante registros horarios no reflejaba el conjunto de las prestaciones que realizaban.

El servicio atendía a unos 150 niños por semana

La salida de los cuatro profesionales representa un problema para un área que tenía una importante demanda asistencial. Antes de las renuncias, el servicio atendía aproximadamente 150 pacientes pediátricos por semana, además de realizar estudios diagnósticos, interconsultas y procedimientos de alta complejidad.

Entre las prestaciones se encontraban fibroscopías, endoscopías y cirugías relacionadas con distintas patologías de cabeza y cuello.

Las intervenciones programadas se concentraban principalmente los miércoles y viernes. Cuando había disponibilidad de camas para internación, el equipo podía realizar alrededor de 30 cirugías mensuales.

Sin embargo, las dificultades de infraestructura y la falta de camas ya habían comenzado a limitar la capacidad operatoria del servicio.

La falta de camas también afectaba las cirugías

La situación del área de otorrinolaringología se produjo en un contexto de dificultades para disponer de camas de internación pediátrica.

Esta problemática había obligado a postergar intervenciones programadas y generado inconvenientes para las familias que aguardaban tratamientos. La falta de espacios disponibles condicionaba la organización de las operaciones y reducía la capacidad de respuesta del equipo médico.

Con la renuncia de los cuatro especialistas, la preocupación se amplió a la continuidad de las consultas, los estudios, las intervenciones quirúrgicas y la cobertura de urgencias.

Hasta el momento, no se precisó cómo se reorganizará el servicio ni si las autoridades sanitarias prevén incorporar nuevos profesionales para cubrir las vacantes.

El hospital San Roque.
El hospital San Roque.

Preocupación por pacientes de toda la provincia

El Hospital Materno Infantil San Roque es un centro de referencia para la atención pediátrica en Entre Ríos. Por ese motivo, la salida del equipo podría tener consecuencias para familias de distintas localidades que deben trasladarse hasta Paraná para acceder a consultas y tratamientos especializados.

Los profesionales que presentaron sus renuncias contaban con años de trayectoria en la institución y participaban en procedimientos de alta complejidad.

La eventual reorganización del área deberá resolver no solamente la cobertura de los cargos vacantes, sino también la conformación de un equipo capaz de responder a la demanda de pacientes de toda la provincia.

El malestar podría alcanzar a otras especialidades

De acuerdo con información publicada por Demo Comunicación, las diferencias por el sistema de control horario no estarían limitadas al servicio de otorrinolaringología. El mecanismo también habría generado malestar entre anestesistas y profesionales de otras especialidades del hospital.

A las tensiones administrativas se suman las dificultades salariales del sector público. Según lo difundido, numerosos médicos complementan sus ingresos con actividades privadas, una situación que podría representar un obstáculo para incorporar nuevos especialistas.

El conflicto dejó expuesto el desafío de compatibilizar los mecanismos de control administrativo con las características del trabajo médico, especialmente en áreas que requieren disponibilidad permanente y atención de urgencias.

Mientras tanto, la principal preocupación está puesta en la continuidad de las prestaciones para los niños que necesitan consultas, estudios y cirugías en el Hospital San Roque de Paraná.


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