
El conflicto por el cierre de la histórica planta de neumáticos de Fate en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, tendrá este lunes una instancia decisiva con una audiencia virtual convocada por la Secretaría de Trabajo. La reunión se realizará al mediodía en el marco de la conciliación obligatoria por 15 días dictada por el Ministerio de Capital Humano, en un intento por destrabar una disputa que mantiene paralizada la fábrica y en vilo a más de 900 trabajadores.
Desde el Gobierno nacional señalaron que su intervención será formal y limitada a facilitar el diálogo. La conciliación obliga a retrotraer la situación al estado previo al conflicto, lo que implica la reanudación de la actividad mientras continúan las negociaciones entre la empresa y el gremio. Sin embargo, la normalización aún parece lejana.
La compañía anunció el cese de actividades en su planta industrial y aseguró que acatará la conciliación “una vez verificadas las condiciones técnicas y de seguridad imprescindibles”. Según voceros empresariales, la fábrica continúa ocupada por trabajadores, lo que impide retomar la producción. “La empresa acató la conciliación obligatoria, pero no puede implementarse porque la planta está tomada”, afirmaron.

Del lado sindical, la postura es opuesta. Alejandro Crespo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino, reclamó la reapertura inmediata de la planta y un plan productivo que garantice la continuidad laboral. El gremio permanece dentro de las instalaciones desde la semana pasada y organizó actividades de protesta contra el cierre.
El conflicto también sumó un componente político e institucional. El gobierno bonaerense encabezado por Axel Kicillof dictó su propia conciliación obligatoria a través del Ministerio de Trabajo provincial, lo que abrió un debate sobre la jurisdicción en un caso con competencia nacional pero ubicado en territorio provincial.

Un símbolo de la crisis industrial
El cierre de la planta se inscribe en un proceso más amplio de transformación del sector. Fate argumentó que la decisión responde a cambios en las condiciones de mercado, con mayor apertura comercial y presión sobre la producción local. Según un informe de la consultora PxQ, dirigida por Emmanuel Álvarez Agis, entre 2023 y 2025 las importaciones de neumáticos crecieron 34,8%, mientras los precios internos cayeron 42,6% y se perdieron más de 6.400 empleos en el sector.
La Unión Industrial Argentina también advirtió sobre la caída de la actividad fabril y la pérdida de más de 60.000 puestos de trabajo desde agosto de 2023, lo que convierte al caso Fate en un emblema de la tensión entre precios más bajos y menor producción nacional.

En paralelo, parte del predio de 40 hectáreas ya tiene otro destino proyectado. El grupo controlante Aluar adquirió una fracción del terreno para instalar un sistema de almacenamiento de energía con baterías de litio, con una inversión estimada en 20 millones de dólares y puesta en marcha prevista para 2026.
Fate aseguró que pagará las indemnizaciones correspondientes y cancelará sus deudas con proveedores. No obstante, la audiencia de este lunes será clave para medir si existe margen real para un acuerdo. Mientras la empresa ratifica su decisión de cerrar la planta y el sindicato exige continuidad productiva, el Estado se mantiene como mediador en un conflicto que podría marcar el rumbo del empleo industrial en la Argentina.









