“Cacho” Miño
“Cacho” Miño

La música popular entrerriana está de luto. Este miércoles falleció Héctor Confesor Miño, conocido artísticamente como “Cacho” Miño, uno de los grandes referentes del chamamé del litoral argentino. Tenía 84 años y su nombre quedó profundamente ligado a la cultura popular del norte entrerriano, especialmente al departamento La Paz, su tierra natal.

Una vida dedicada al canto del litoral

Nacido en 1941, Cacho Miño creció entre guitarras, versos y la costa del río Paraná. Con el paso de los años, se convirtió en cantor, poeta y comunicador, llevando su voz por peñas, radios y escenarios de toda la región. Su estilo, de raíz tradicional y poética entrañable, lo consagró como uno de los intérpretes más queridos del chamamé entrerriano.

En 2011, la comunidad paceña le rindió un homenaje público por sus 70 años, reconocimiento que reafirmó su condición de “cantor del pago”.

“La Paz que dejo”, un himno para su tierra

Entre sus obras más recordadas se encuentra “La Paz que dejo”, compuesta junto a Héctor Abel Yedro (letra) y Ramón Merlo (música). La canción se convirtió en un verdadero himno afectivo para los paceños: una pintura nostálgica del terruño que aún hoy se interpreta en escuelas, festivales y reuniones familiares.

Compromiso y comunicación cultural

Además de su labor como músico, Cacho Miño tuvo un rol activo como comunicador y difusor de la cultura litoraleña. Participó en programas radiales, entrevistas y ciclos culturales donde compartía historias, memorias y canciones del cancionero popular.

La Dirección de Cultura de La Paz destacó su legado, definiéndolo como “un testimonio de vigencia y compromiso con la transmisión de la tradición entrerriana”.

Dolor y homenajes

La noticia de su fallecimiento provocó una profunda consternación en la comunidad chamamecera y en la ciudad de La Paz, donde numerosos artistas, amigos y vecinos expresaron su dolor y agradecimiento por su vida dedicada al canto.

En redes sociales, muchos recordaron su voz serena y poética, capaz de “cantar y narrar al mismo tiempo”, y subrayaron su papel en la construcción de la identidad cultural entrerriana.

Un legado que trasciende generaciones

El legado de Cacho Miño permanece vivo en sus letras y melodías, donde se respira río, barranca, faro del parque Berón de Astrada y la calidez de las siestas bajo un ombú. Su figura actúa hoy como un puente entre generaciones, uniendo la memoria de las guitarreadas con la nueva escena del chamamé, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial del Litoral.

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